La vuelta al mundo del amigo Nando
Nando es otro catalán con el que comparto intereses muy afines. Contactamos poco después de idear mi proyecto justo cuando él comenzaba el suyo. Su inicio por Europa para adentrarse a África donde nos va narrando todo lo que le acontecé por el camino. Incluso reparte cuando puede pequeñas ayudas económicas que él mismo obtiene para centros o escuelas.
Recientemente ha vuelto a la ruta con su bicicleta tras permanecer un tiempo en Kampala (Uganda), la culpa la tuvo la alliance francaise que debió acogerle tan bien, con lo que se tomo un recelo ayudándoles a promocionar un festival de cine y organizando alguna que otra conferencia u exposición fotográfica propia. Ahora podreis seguirle de nuevo en su aventura, vuestra aventura que no tiene desperdicio. Espero que nuestros caminos se unan algún día, y como él siempre dice "Salud y buen camino"
Esta es su historia (art.prensa de su web)
Una vuelta al mundo insólita y solidaria
Nando Padrós lleva casi un año realizando un reto muy personal: recorrer el mundo en bicicleta, donando la mitad de las ayudas económicas recibidas.
Dejarlo todo para cumplir un sueño no es fácil y menos cuando se trata de recorrer el mundo en bicicleta con el objetivo de abrir un nueva etapa en la vida, ampliando horizontes culturales y en donde la solidaridad ocupa el lugar más destacado.
Estamos hablando de Nando Padrós, nacido en Narvacles, que a sus cuarenta y cinco años decidió montarse en su bicicleta y realizar un reto tan apasionante como arriesgado, un viaje que podéis seguir a través de Internet en gambada.com. Hace más de trescientos días que el narvaclí iniciaba esta andadura por el mundo.
8.350 kilómetros lleva ya desde que en agosto del año pasado partía con dirección a Francia, en un proyecto que, según informaba El Diari de la Catalunya Central, espera que dure entre diez y doce años. Tras Francia vino el Reino Unido, Bélgica, Alemania y Praga.Y luego el salto hacia el continente africano, donde aún continúa. Egipto, Sudan, Etiopía, Kenya y Kampala, bellos lugares donde la alegría y la tristeza se sumían en el corazón del ciclista. Muy poco queda ya para su salto a otro continente, esta vez, a América del Sur.
8.350 kilómetros lleva ya desde que en agosto del año pasado partía con dirección a Francia, en un proyecto que, según informaba El Diari de la Catalunya Central, espera que dure entre diez y doce años. Tras Francia vino el Reino Unido, Bélgica, Alemania y Praga.Y luego el salto hacia el continente africano, donde aún continúa. Egipto, Sudan, Etiopía, Kenya y Kampala, bellos lugares donde la alegría y la tristeza se sumían en el corazón del ciclista. Muy poco queda ya para su salto a otro continente, esta vez, a América del Sur.
Poca ayuda, mucha solidaridad
Un sueño que ha tenido que llevar adelante con poca ayuda. Únicamente el Ayuntamiento de Narvacles, algunas aportaciones de tiendas de deporte y las realizadas por amigos y familiares.Una ayuda económica que no sólo va dedicada a su supervivencia en esta aventura, ya que uno de los objetivos de este proyecto tan personal es destinar el 50% de las aportaciones recibidas que, según explicaba Nando en su página web, "dedicaré a ayudar a todos aquellos que yo crea necesario, haciéndolo personalmente"Algo que no se ha quedado sólo en palabras. A finales de enero de este año el ciclista destinaba parte de las donaciones a un colegio, el Abiot Fire, situado en el sur de Etiopía, un dinero que servirá para fomentar la educación a través de la compra de libros, cuadernos, bolígrafos, etc.
Como en familia
Un viaje en el que sobre todo destaca la solidaridad de algunas personas que han ayudado a Nando. Familias que le han acogido en sus casas como uno más, dándole de comer y todo lo necesario para descansar de la dureza del camino. A lo que hay que sumar la gente que sigue su progreso a través del foro de gambada.com, que le animan y se prestan a proporcionarle un poco de ayuda.
En la República Checa, por ejemplo, Nando cogía una bronquitis de órdago que pudo ser más o menos llevada gracias a un chico que le acogió en su casa y le llevó al hospital, e incluso, dejó de ir a trabajar para atenderle. O en Etiopía, una humilde familia además de prestarle cobijo durante un día, le dejó usar el teléfono y el ordenador. Y esto son sólo unos pocos ejemplos.
Un viaje que no se olvida
Anécdotas, de todo tipo, buenas y malas. En Luxor, el ciclista tuvo que esperar para ir a El Cairo, a un convoy de la policía, ya que no se permitía viajar sólo debido a los últimos atentados que se produjeron en el país. O cómo en la bella y triste Kenya, "los niños de la calle esnifan cola para olvidar, o simplemente sentirse mejor".
En Sudán, un hombre le invitó por dos veces a subir la bici al coche, oferta que rechazó. Aún así, el hombre le invitó a su pueblo, idea que también rehusó porque suponía desviarse de camino. Sin embargo, por una serie de circunstancias, llegó hasta allí, donde fue acogido de forma maravillosa. "Me vistieron de musulmán y tuve que quedarme tres días conviviendo con ellos. El resto es inolvidable, una bella historia. Así es Sudán, un país que me ha hecho reír, soñar, pero también llorar".
En Sudán, un hombre le invitó por dos veces a subir la bici al coche, oferta que rechazó. Aún así, el hombre le invitó a su pueblo, idea que también rehusó porque suponía desviarse de camino. Sin embargo, por una serie de circunstancias, llegó hasta allí, donde fue acogido de forma maravillosa. "Me vistieron de musulmán y tuve que quedarme tres días conviviendo con ellos. El resto es inolvidable, una bella historia. Así es Sudán, un país que me ha hecho reír, soñar, pero también llorar".
Bellas historias y no tan bellas en un proyecto tan inusual como arriesgado. Una bici, poco equipaje y la voluntad personal y de las personas. Buena suerte, Nando.
Si queréis colaborar en el proyecto de Nando Padrós con alguna ayuda económica, lo podéis hacer mediante una transferencia a:
- Caixa de Manresa, Pl. Vila, 108270, Navarcles (España).- Nº de cuenta: 2041.0027.2900.00082629.
GAMBADA

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